Los psicoanalistas en los medios

Presentación del tema

Las transformaciones que se sucitaron en el psicoanalisis a raíz de la influencia saturante de los medios de comunicación, no parecen haber sido estudiadas incluyéndolas en un revisión de la metapsicología. Los analizandos y pacientes poco tienen que ver con aquellos que ocupaban a Freud y a Lacan.

Me refiero al efecto de los medios y de las nuevas tecnologías en el análisis de niños y adultos. Por ejemplo , la inclusión de algunos conductores de programas como si fuesen otro miembro de la familia”(anoche lo escuché a Bernardo cuando decía”…o bien “:Este mediodía Mirta contó que.”.. y “ayer Magdalena se enfrentó con”) se instituyen como personajes que, oriundos de otro continente logran clivar ,mediante sus opiniones y actitudes, los interrogantes que emanan desde las subjetividades de quienes nos consultan.El fenómeno,que podemos interpretar como una forma de producción de subjetividades adheridas-no digo sometidas- a las sugerencias masmediaticas,dispuestas a incluír un plus de gozar, constituye una novedad localizable en la última década (del siglo XX).

Surgieron los opinadores,los psicoanalistas pululan(mos)en los medios ,los vocablos derivados de la teoría psicoanalítica se naturalizaron y el periodismo interpreta los actos fallidos de los políticos, hechos que advierten acerca del uso de los canones y parámetros consagrados como”, “clásicos del psicoanalisis”.

El terrorismo de estado descripto como “guerra sucia”, la toxicidad que el silencio alrededor de los desaparecidos produjera en la comunidad, el derrame purulento de Scilingo en cámara y la inmediata demanda que, surgida desde los medios reclamaba interpretaciones psicoanalíticas acerca de “su patología” advierten que,para nosotros, estos últimos veinte años han producido raudales de compromisos éticos . Cada quien los aborda desde su perspectiva;una de ellas, es tomar a los medios como objeto cuya legalidad parecería preciso debatir, construír, vigilar.

Los medios de comunicación se han convertido en un objeto legitimado, privilegiado, libidinizado:el dispositivo psicoanalítico encaja mucho mejor que otros para poder mirarlo, escucharlo , además de ocuparse de quienes lo utilizan Aunque ocuparse de ellos-que incluye innumerables ellas-constituye una alternativa necesaria para rastrear ancestros,modalidades y referencias originales.

Freud divulgador

Cuando Samuel Goldwin, uno de los máximos productores de la cinematografía mundial, le ofreció 100.000 dólares a Freud para que asesorara la filmación de una serie de historias de amor que comenzarían con Antonio y Cleopatra, obtuvo una negativa. No contaba con televisión lo suficientemente popularizada como para proyectar una telenovela con ese argumento.También en 1925,la UFA Films propuso otra película, esta vez mediante la intervención de Abraham: se denominaría Secretos del Alma, y estaría destinada a divulgar los conceptos del psicoanálisis.Abraham estaba a cargo de la Editorial de la Asociación Psicoanalítica y le escribió a Freud advirtiéndole : “Si nosotros no lo hacemos,seguramente otros psicoanalistas, con menos formación,se arrojarán ávidamente sobre la propuesta”(texto al cual añade un comentario respecto de la situación económica de la Asociación,que tornaba recomendable aceptar el proyecto)La película se lanzaría acompañada por la publicación de un librito,”una obrita sencilla,comprensible,popular,sobre el psicoanálisis”.

Freud respondió :”El espectacular proyecto no me agrada.A pesar de lo cual entiendo que sus argumentos son irrebatibles a primera vista(…)El asunto puede discutirse(el subrayado me pertenece)Mi principal objeción sigue siendo que no considero posible representar plásticamente-de manera respetable-nuestras abstracciones.” (1)

La respuesta de Freud apelaba a la imposibilidad o dificultad de transladarse del código verbal al icónico Queda pendiente el reconocimiento de las técnicas que acompañan al fin del milenio y que modificaron las condiciones de representatibilidad que obtuvo uno de sus mayores logros como puede comprobarse en las últimas películas de Spielberg ( Jurasik Parck, por ejemplo) cuyos efectos especiales dependen,en buena medida, del funcionamiento de computadoras produciendo en nivel de imágenes sintéticas.

Las nuevas técnicas reformulan la idea de dimensión y permiten”ver”lo escrito,sentirlo, tocarlo.Pueden “verse”los datos provistos por la computación,es decir,se trata de simulaciones numéricas que simbolizan la realidad con estilos propios.Sin necesidad de referirse a la “realidad virtual'( que no precisa espectadores sino “astronautas”al estilo de los primeros adelantados en LSD que serían “héroes y adelantados”) no conviene descartar las experiencias que resultan de los sensores de posición que correlacionan realidad virtual / participante.Sonsegmentos de las técnicas que Freud no conoció, Por otra parte,lo inefable del acto analítico bipersonal se modifica cuando alguien expone el historial de un analizando o paciente en un seminario o ateneo

En los medios lo que varía es la calidad y cantidad de la escucha tal como Sergio Rodríguez describe:”(…)El psicoanalista(en los medios) interviene(…)sobre numerosos, anónimos e invisibles oyentes o televidentes que sintieron que lo dicho por aquel re sonaba familiarmente en las tribulaciones de su ser.En esa circunstancia elmedio puede no hacer masa y en cambio hacer serie”(el subrayado me pertenece)

( 2 )

Retornando a los argumentos de Abraham,éstos anticipan lo que sucede actualmente: las críticas más recalcitrantes y pretenciosas emanan de quienes se posicionan como “los que saben y practican correctamente el verdadero psicoanálisis”, de acuerdo con sus convicciones, es decir, de quienes se consideran”bien formados”.También de aquellos psicoanalistas que

a)nunca fueron consultados por los medios de comunicación o

b) dada la posibilidad de haber sido convocados no titubean en reconocer que “no se sentirían cómodos en un medio” y

c) los que alegan la inconveniencia de deslizar la práctica psicoanalítica hacia los medios de comunicación, entendiendo que el psicoanálisis debe jugarse en otros ámbitos.(instituciones,consultorios, etc)

Ignoramos cómo hubiese procedidoFreud en la actualidad,pero el “no”con que responde a Abraham, es un “no”atenuado Su texto, con indicaciones a su discípulo continúa”:Responda que yo no creo en la posibilidad de lograr algo que sea positivo y útil;y por lo tanto no puedo da mi autorización por ahora.Si el guión del filme le muestra a Usted,y por consiguiente también a mí, que esa posibilidad existe, entonces, es decir, a posteriori, estoy dispuesto a dar mi autorización. No le negaré que preferiría que mi nombre no tuviera que ver con este asunto.Si, contra lo esperable todo resulta satisfactorio(…) cedería gustoso mi porcentaje (parte) a la Editorial de la Asociación Psicoanalítica”.

Por el momento,su inclusión en el séptimo arte no le interesaba, y,al mismo tiempo procedía con la misma cautela que cualquier autor consagrado cuando su obra es propuesta como tema de filmación:pretende conocer el guión antes de autorizarla. Más allá de este episodio,Freud fué un sistemático divulgador de varios capítulos de su obra

La página 52 del Tomo XI de las Obras Completas,versión de Etcheverry exhibe la enunciación de las dieciseis obras de divulgación del psicoanálisis escritas por Freud (desde 1903 hasta 1938). Obviamente,cuando un autor divulga su propia obra y lo hace por medio de escritos y conferencias,se parece poco a los divulgadores actuales: la masividad no constituía el soporte de aquella divulgación fraudiana.(3)

No obstante,el 12 de noviembre de 1938 escribió a Marie Bonaparte :”Siempre estoy dispuesto a reconocer,además de tu diligencia infatigable,la modestia con que dedicas todas tus energías a ladivulgaciónvulgarización del psicoanálisis”.

Haber distinguido entre divulgarvulgarizar, avanza y anticipa un capítulo de lo que luego sería la tesis acerca de la diseminación como parte de la Teoría de la Comunicación.En ese momento el divulgar se refería a los conceptos del psicoanálisis y no necesariamente a su aplicación en la cotidianidad.

Inicié la divulgación del psicoanálisis en Argentina en 1957: un significativo número de los artículos que escribía y de los programas radiales a mi cargo y las posteriores intervenciones en televisión cuando se inauguró Canal 7, se ocupaban de explicar qué se entendía por represión,mecanismos de defensa, etc.ejemplificados con historias de vida ( 4 )

Divulgando

La divulgación es un proceso que pretende atrapar los contenidos propios de los modos diseminativos para llevarlos,mediate una transformación semántica de reducción,a un lenguaje o código más pobre en significaciones y por lo tanto más accesible a la mayoría.”Implica un relación entre los contenidos culturales del emisor y del receptor compartiendo códigos,estereotipos,patrones y hasta posibilidad de insight guestáltico,de una misma pertenencia cultural(…).Su función es hacer comprensibles mensajes propios de una cultura”culta”de las ciencias,humanidades;trascodificar,reennviar un saber que a partir de ese momento histórico comienza a ser de necesaria utilización por las clases dominadas”( 5 )

La diferencia con la difusión es que ésta apunta a una mayor cantidad de público,aquella, a la calidad del mismo,buscando formar opinión pública(que fué lo realizado a través del movimiento que significó Escuela para Padres)(6 )

La divulgación es una práctica inserta en las condiciones de producción y difusión de los discursos; entre ambas instancias se generan,inevitablemente,reducciones y simplificaciones de polisemias, metáforas y metonimias. Se trata de desajustes inevitables y aún imprescindibles cuando se elige transmitir a través de los medios los contenidos de una teoría.

Los medios, siendo determinantes sociales marcan las características de las operaciones discursivas que se ponen en marcha y que no coinciden con la índole de intervención psicoanalítica cuando se trata de una relación entre dos sujetos que se reúnen pensando y deseando analizar y ser analizante.Entonces,actuar según las exigencias de las técnicas masmediáticas¿significa proceder como psicoanalista?O bien, ¿dicha elección forma parte de un ersatz psicoanalítico, de una sustitución,de una ficción respecto de lo que” sea” psicoanalizar? El interrogante es uno de los ejes del debate que se mantiene abierto alrededor del tema; y si como sostiene Gadamer en Verdad y Método “cada pregunta lleva implícita la respuesta de quien la formula”, el modo de plantear dicho debate contendrá no sólo respuestas previas,anticipadas a cualquier discusión, sino que estará sostenida por las ideologías y creencias de quienes ingresen(ingresamos)en dicho debate.El cual conduce a reflexionar acerca de la distinción que existe entre la teoría psicoanalítica y lo que se pretende que sea lo-otro donde se posiciona el público,el número ,la masa o la serie

Quien divulga contenidos de la teoría se instala en un dispositivo de poder que sobrepasa o desborda el poder que podría jugarse en otros niveles de la práctica :si la teoría es poder-en-si ,la divulgación es un poder-fuera-de-si y para-si,(el que se obtiene difundiendo la propia imagen en los medios,ya sea icónica,oral o escrita)Además coadyuva en la creación de una ilusión : quien escucha supone que ‘sabe ‘lo mismo que el divulgador, dada la familiaridad que resulta de encontrarlo hablando desde la radio,la TV o un periódico.Teniéndonos en su casa, “a la mano”,quedamos despojados/as de la sacralidad,aureola,distancia,atmósfera que el consultorio,el estudio o el aula encienden Lo que difícilmente imagine al público es que ejercemos un saber acerca de lo aprendido, achicado, encogido por las características del medio ,a veces cercano a la ficción.

La divulgación( 7 ) se enmaraña con los discursos del poder ya que no sólo crea campos de dominancia respecto de quien escucha,mira o lee sino que suscita efectos de fascinación; si bien éstos no pasivizan al público conviene tenerlos en cuenta para el analisis de la narcisización de quien divulga

Los comienzos de la divulgación en Europa y los Estaedos Unidos coincidió con una nueva idea de público tal como lo describe Habermans en Historia de la opinión pública.Eran los tiempos en los que se hablaba del human interest heredero de la literatura psicológica del siglo XVIII,que ocupaba espacios en revistas y periódicos medinte la explicitación de consejos dirigidos a defender la moral y propiciar la educación.

La familia burguesa, celosa de su intimidad,protegía todo aquello que pudiera considerarse”secreto de familia”,y que el psicoanálisis ponía a la vista en las conferencias que Freud dictaba para todo público(aunque en oportunidades se limitara a alumnos de alguna universidad). Ese fenómeno,el exponer ante el público determinadas cuestiones privadas,daba cuenta de las transformaciones por las que atravesaba la familia burguesa,cada vez más participativa en las actividades de la vida pública.

Sin embargo,Freud no divulgaba todos y cada una de sus descubrimientos .En especial silenció y modificó lo que había aprendido de sus maestros respecto del abuso sexual y violación de niños y niñas,tema que le preocupó durante largo tiempo,´y que menciona en una correspondencia inédita ,ausente de la que se suponía totalidad de su obra. J.Moussaieff Masson(8) ,en su libro El asalto a la verdad, es explícito”En algún momento de 1895 o de 1896 Freud había llegado a la convicción de que la persona que con mayor frecuencia era culpable del abuso sexual de los niños (sobre todo las niñas)era el padre.(En la carta a Fliess publicada el 21 de setiembre de 1897,Freud escribió”Luego la sorpresa de que,en todos los casos, elpadre (en cursiva en el original) sin excluír el mío ,debía ser acusado de perverso’. Pero no dijo esto públicamente.El tabú que prohibe hablar de ello parece haber sido transmitido desde Freud a través de las generaciones de analistas.Así los editores de Los orígenes del Psicoanálisis, E.Kriss y Ana Freud omitieron, de las cartas escritas después del 21 de setiembre de 1897(la fecha en que supuestamente Freud abandonó la teoría de la seducción) asi como de cartas anteriores,las historias clínicas en en que un padre seducía a un niño,privando a la posteridad de la oportunidad de juzgar o siquiera de conocer la evidencia que Freud estaba descubriendo,en su práctica clínica, la realidad de los traumas sexuales tempranos.”

El argumento que siempre se utilizó para sostener este ocultamiento fué que el dato sólo serviría para confundir a las futuras generaciones de analistas aportando un material producido por Freud,antes que éste hubiese podido compaginar sus tesis respecto de las fantasías.Mal podría haber divulgado Freud estos datos (que él poseía por haber estudiado en Francia con quienes investigaban y documentaban el tema) si su sóla mención ante sus colegas le había generado ostracismo,críticas y descalificaciones (Recordemos que en 1938-Ensayos de Psicoanálisis-se refiere suscintamente al tema limitándose a mencionar”el abuso sexual contra losniños ,(…) que si bien no alcanza a todos ellos”se presenta con bastante frecuencia”).

Por otra parte, ¿cómo incluír estas violencias en los parámetros de la familia burguesa de ese fin de siglo?Aún extrapolando la comparación, cabe preguntarse respecto de los contenidos actuales de aquello que se divulga ya que a menudo no se advierte que divulgar no es un acto psicoanalítico . El interrogante acerca de los contenidos se refiere a aquello que los psicoanalistas decidimos mencionar, eligiendo el tema; o bien a aquello que nos es demandado, sugerido,propuesto, solicitado por el medio que nos convoca ¿Hubiésemos hablado de homosexualidad como lo hacemos de no haber recibido innumerables preguntas provenientes de la preocupación que despertó el sida?No era infrecuente ser consultados acerca de la homosexualidad, pero el tema no se había desparramado en los medios: éste es uno solo de los ejemplos posibles que indican la modificación de los canones divulgativos de la década del 70 respecto de lo que se menciona en el 90.

Comienza la divulgación en nuestro país

En 1957,el psicoanálisis se asemejaba a un saber cerrado, a un punto fijo,vértice de una disciplina verticalizada según la caracterizaban quienes se consideraban sus representantes máximos y verdaderos Decidí que ese punto fijo podría modificarse y traducirse volcando su contenido en redes plurales (periodismo escrito,radio y televisión) convirtiendolo en un nudo desajustado de la red.Entonces, y a partir de los primeros artículos que escribi en el diario La Razón, los conceptos del psicoanálisis,posteriormente resignificados por el público, comenzaron a transitar la vida doméstica.

El hecho no tenía que ver con la rigurosidad de la técnica o con la estricta transmisión de la teoría, pero sí con la aparicíon de una nueva práctica que evidenciaba el dispositivo de poder que el psicoanálisis podria llegar a encarnar.A partir de ese momento no sólo en los consultorios o en las aulas sino en la parla cotidiana, en los periódicos,en .,as radios y la teve.

De esta forma el psicoanálisis emigró de su territorio, delimitado hasta ese momento a analizandos (pacientes),a producir teoría u organizar instituciones y generó un topos nuevo,con características propias,efecto de las técnicas de diseminación en-si y de la favorable recepción por parte del público(padres y maestras en especial)( 9)

La participación de los psicoanalistas en los medio produjo la invención de modalidades que podrían considerarse como ” perspectivas psicoanalíticas” pero ¿qué es lo que se entiende por “perspectiva psicoanalítica”?Podría tratarse de un discurso que pretende relacionar al público(interlocutor invisible),con sus propios saberes y con sus apuestas no concientes El psicoanalista precisa de ese topos simbólico formado por las normas que rigen las prácticas masmediáticas,articuladas con las normas que cada uno se da a si mismo para responder,transitando un espacio para el cual no ha sido construído el conocimiento del cual dispone.De allí el inevitable reduccionismo que es preciso pilotear ;circunstancia que resulta encarada por cada profesional,como metáfora de lo que considera su saber,al mismo tiempo que como un apócope del mismo y una ficción audaz

El psicoanalista no ignora que puede actuar en la subjetividad de quien lo lee, lo escucha y lo mira;entonces,más allá de su práctica en interpretar apela al sentido original de la hermenéutica,personificada en Hermes, el portador de mensajes,como diría Heidegger”traer mensajes y noticia antes que interpretar”.La interpretación¿es un mensaje? Según la Teoría de la Comunicación, sí lo es,pero cabría clasificarlo,según la frecuencia sintónica de quien lo recibe: un analizando o el sujeto invisible que,con un dial en mano, es capaz de cambiar la emisión de una estación de radio o recurrir al zapping,de modo tal que el psicoanalista se convierte en un desaparecido.

El zapping es una práctica de desinvestidura( 10 ),una práctica neroniana que depende del dedo del interlocutor.Imaginar de ese modo la propia desaparición torna ominosa nuestro trabajo en los medios,ante el sabernos posiblemente aniquilados de manera mucho más espectacular que dar vuelta la página de un periódico.Ese público, del otro lado, es sombra mediatizante entre el psicoanalista y el medio.De este modo el psicoanalista se constituye en miembro y parte de una cultura que propicia lo efímero,lo transitorio,lo vertiginoso,la imagen,las extrapolaciones de sentido y su multiplicación.

Funcionaría como un exhibicionista que muestrala teoría-madre, lo que no debe ser mostrado, una escena propiciadora del espionaje por parte del público; también ese psicoanalista podría considerarse un traidor como si abriese las puerta de un recinto que inicialmente( desde los grupos formados por psicoanalistas) selló un pacto de circularidad

Fué Moscovici quien escribió:”Los sujetos que perciben la vulgarización del psicoanálisis como una decadencia,como un desgarramiento de la atmísfera mágica,razonan como si sen tratara de un atentado a un dominio reservado del saber.”(11).

Sergio Rodríguez, con experiencia en medios de comunicación,reflexiona”Como se dijo de Hollywood por metonimia del cine,los medios masivos de comunicación son’grandes fábricas de sueños’destinadas a,parafraseando a Freud,proteger el dormir de los habitantes de nuestro aflgido planeta.No es conveniente despertar a lo real mientras no se cuente con herramientas simbólicas eficaces para elaborar lo inmediatamente angustioso.pero entonces,los sueños que fabrican los medios son los apositos con que se taponan las heridas abiertas por la insuficiencia simbólica estructural,dicho en jerga psicoanalítica,por la castración de la cultura(…)Este es el punto donde muchos psicoanalistas dimiten de la ética que anima al psicoanálisis para adaptarse a la que vitaliza a los medios.Se transforman entonces en dadores de consejos,pasando a ser personajes del sueño que sueña que se puede enseñar a vivir.”(12 )

Entonces, ¿cuáles serían los estilos posibles para utilizar los medios de comunicación ?Teniendo en cuenta que,como dice el mismo autor”el psicoanálisis tiene como función interpretar para despertar al durmiente y ponerlo a trabajar sobre lo que realmente escapa a sus deseos,desplazando y deformando su gozar?”

La inclusión de los psicoanalistas en los medios se popularizó durante las dos últimas décadas,a mediados de los años 70 se incorporaron en ellos aquellos psicoanalistas que sostenían opiniones consideradas no-peligrosas por la dictadura que asoló al país entre 1976 y 1983

Hoy en día se mantiene abierto el interrogante acerca de la conveniencia o no de participar en los medios,y dentro de este debate fuerza es deslindar los niveles de análisisde quienes actúan en el mismo: Los que los hacen sistemáticamente, quienes disponen de sus propios programas , aquellos que no son convocados y no se interesan por eltema . Y otra área constituída por psicoanalistas y psicólogos en espera 1) de que se les publique alguna colaboración enviada a un periódico o revista 2)de formar parte de algún programa

La información al respecto pueden aportarla quienes trabajan como productores en radio o TV o como jefe de página en un periódico.En nuestro medio,,Tiempo Argentino gestó un estilo de periodismo capaz de incluír el área “psi” de acuerdo con un modelo original:estuvo a cargo del colega Pablo Zunino cuyo relato,presentado en el V Congreso Metropolitanode Psicologíaconstituye un valioso documento respecto del modo de compaginar dich as secciones( 13)

La publicación del periódico Pagina 12 suscitó un fenómeno nuevo en lo que hace convocatoria de firmas que en ella escriben,así como a la pluralidad de sus enfoques y al éxito económico que generara:los días jueves, cuando se edita esa sección, el periódico aumenta notoriamente sus ventas. Esta variable que compromete la asociación de la psicología con los bienes de uso,consumo y de cambio ,cuya interpretación positiva estaría más cerca de la Escuela de Chicago( en su dimensión económica) que de la interpretación crítica de la Escuela de Franckfurt constituye un fenómeno distintivo con relación con otras décadas.

Los psicoanalistas en “su” espacio periodístico(?)

Un periódico no es una revista especializada ni un paper académico.Sin embargo muchos psicoanalistas que allí escriben no admitirían que están divulgando;tan es así, que en alguna oportunidad sus textos resultaron incomprensibles para el común de los lectores. :¿Para quien escriben aquellos que así proceden?¿para el público? Obviamente no.Entonces,¿por qué escriben en un diario?…¿Se dirigen a otros colegas?…Probablemente para el sector de psicoanalistas con los que comparten determinada semantización.Con lo cual utilizan un medio-masivo para dirigirse a una microminoría y ofrecen una producción que puede ser descartada o usada como envoltorio ,convertida en objeto de consumo no calificado académicamente .Riesgo suficientemente asumido por la templada,tibia y bien calibrada narcisización que la propia firma impresa y circulante produce.

Invertí los términos de la relación tradicional en que un periodista entrevista a un psicólogo: entrevisté a la entrevistadora habitual, la colegaClaudia Selser que dirige la sección Psi de Pagina 12

¿Que respondió cuando le pregunté por las características del poder del que dispone?:” En 1988,cuando estábamos en los comienzos ,era una más de la serie de páginas dedicadas cada día a temas profesionales. .Eran secciones estructuradas con un criterio netamente periodístico y escrito por periodistas. Cuando me hice cargo de la sección abrí el espacio para que fueran los mismos profesionales quienes hablaran de sus temas.Fué una prueba piloto porque,por una parte,la falta de preuspuesto impedía encargar notas, y por otro lado sabía de las dificultades que presenta el estilo periodístico:ideas complejas expresadas en lenguaje simple, en un espacio reducido.

Sin embargo la respuesta fué inmediata:en menos de un mes,sobre mi escritorio se apilaban decenas de trabajos sobre los más variados temas.” Esta primera respuesta de la colega admite variadas interpretaciones , inferencias y deducciones:no bien se abre un espacio para escribir,los psicoanalistas y psicólogos,lo ocupan fervorosamente.¿Por qué?¿Expansionismo,voracidad,necesidad de crear nuevos campos discursivos?¿confianza en las propias tesis?¿trascender los grupos de estudio y abrir canales comunicacionales e invisibles con los otros, en tanto que otros desconocidos silenciosos ,otros de lo imaginario con máscara de lectores?¿Fantasía acerca de la posibilidad de obtener analizandos merced a esas publicaciones?¿Ensayar la propia competencia ante la opinión pública?¿Mero deseo de publicar?¿Proponerse como parte de la mirada,que,objeto que no forma parte del cuerpo ,mira a los ojos del psicoanalista que se lee a sí mismo,como una cosa que mira?,

No la cosa cualquiera,sino la cosa-mirada- periódico que es parte de una mirada quizá desacreditada por el sujeto que es mirado: ” (…)del lado de las cosas hay la mirada-dice Lacan en su Seminario 11-las cosas me miran y no obstante las veo”.El periódico se recorta como un espejo cuyos erráticos reflejos construídos con letras que el psicoanalista distribuyó para ser vistas por otros (a los que espera como videntes de su texto) resignifican la imagen narcisista de quien escribe. El psicoanalista no es un niño que se mira en el espejo,pero sí ,en el júbilo que siente ante la edición de su artículo depende de aquel(lla)que lo sostiene, en este caso un periódico.La diferencia con la publicación de un libro es sustantiva y de tal obviedad que omito describirla.El deseo de ver que asiste a quien escribe un artículo para un periódico-suponemos ahora que con estilo diulgativo- y el que se juega cuando se releen las pruebas de un libro son afluentes diversos de un mismo caudal desiderativo.

Continúan las respuestas de la colega:”Con respecto al tema del poder, se trata del supuesto poder.Sólo puedo dedicar a la página un día de la semana.El resto trabajo como redactora para la sección información general” Entonces el poder que constituye un dispositivo importante con. el que cuenta la editora de la página,es una parcela dentro de la totalidad periodística. Se trata del supuesto poder corrigiendo la potente imagen generalizada que se le adjudicaa quien compone esas páginas .El poder es ,tal vez,la variable más significativa del tema divulgación-psicoanálisis-medios evaluados a través de los años.Puesto que si de algo se trata cuando un psicoanalista actúa en los medios, es del poder.

Ante otra pregunta :”¿Cuáles son las dificultades que se te presentan cuando alguien insiste en publicar algo que evalúas como carente de interés?’ (recordemos que está refiriéndose a psicoanalistas que publicamos utiñizando técnicas de divulgación). “Hay quienes llegan a llamar entre cuatro y cinco veces por semana para saber si su artículo saldrá publicado.Otros colegas telefonean agradeciendo el cuidado puesto en la presentación de su texto”La colega insiste en advertir lo escaso de un poder que debe tener en cuenta el espacio disponibles y las exigencias de diagramación.

En cuanto a la selección de textos(que remite al campo discursivo creado en los medios por los psicoanalistas en diálogo con otros,).la pulsión escópica avanza en los dos niveles: aquel que sintoniza lo que estima pertinente publicar, y la pulsión escópíca de quien produjo el texto,ambas investidas por lo que el divulgar sea para una(Claudia Selser) y para otros.Ya que la investidura no reside exclusivamente en recaer sobre el objeto producido, sino que el transmitir a través de la divulgación es,en sí,investidor.El estilo divulgativo ,en nuestra interpretación,desborda los canones estéticos para interpelar en clave de deseo, es decir,para zafar de lo aprendido académicamente buscando un goce transgresor a través de significantes que legitimizan lo efímero.Esa concepción de lo efímero,sazonada con la idea de banalización(tan cara a los críticos) es la que sostienen quienes rumian contínuamente contra el divulgar.En determinado lugar existe una escucha ante la cual se solicita,reclama,exige,demanda,sugiere,o se pide que la propia producción se convierta en circulante,en bien de uso lo cual conduce a la tesis respecto del derecho a divulgar

Cabe preguntarse:por qué se desea,necesita,demanda divulgar?Pero, esa sección del periódico,¿ sólamente divulga? ¿O en oportunidades ofrece producciones técnicas que omiten el nivel divulgativo? Y cuál es entonces ese nivel,cuáles sus características? Tomé a este periódico como ejemplo de lo que puede suceder con la relación psicoanálisis-divulgación ya que no conozco otro donde la participación de los psicoanalistas se produzca de este modo Queda abierta la duda:¿el sólo hecho de editar en un periódico significa divulgar?… Especialmente si,como afirma la colega,se trata de equilibrar los requisitos del nivel teórico que reclama un público especializado y el imperativo de un diario :ofrecer un producto legible,interesante y provechoso para el lector promedio. Fenómeno que,me parece,introduce una diferencia sustantiva con otras formas del divulgar,ya que se apunta a un público especializado,que,no obstante,pueda compartir la lectura con el público de nivel medio,o sea, profano pero no ignorantePunto de inflexión para una discusión acerca del tema

Cabe introducir la perspectiva del periodismo denominado científico que aparece como rizomático respecto de la diseminación que está en el origen de las ténicas comunicacionales

El espacio público y la actualidad

La inclusión de los medios en la cotidianidad produjo una revolución,embanderada en el orden de la escucha radial o televisiva(combinada con imagen)que construye el perfil de los”parafamiliares”( 14 )es decir, aquellos profesionales que trabajan en los medios de comunicación y que,debido a su diaria presencia en los mismos se instituyen como familiares cercanos de quienes los escuchan .El fenómeno de familiaridad no se produce del mismo modo con profesionales psi pero éstos también pueden llegar a convertirse en convivientes con quienes sintonizan sus programas. Entonces, el psicoanálisis,¿se incorporó en la práctica revolucionaria de los medios?Obviamente ingresó añadiendo nuevas perspectivas en el imaginario social y en las fantasmáticas personales,sumándose a la cultura de la imagen .No se trata sólamente de una retórica de la imagen tal como Barthes la preanunciara sino de nuevas lógicas respecto de referentes no habituales en la práctica psicoanalítica( 15 ).Y que a menudo remite al surgimiento de lo inesperado o lo considerado imposible ante una cámara de televisión,como cuando un hombre se hace presente en un programa narrando que acaba de matar a un vecino,anunciándolo al aire antes de entregarse a las autoridades.

La participación del psicoanalista en estas circunstancias dependerá de su capácidad para encontrar respuestas o silencios,que serán evaluados por el público como convenientes o desechables..Sergio Rodríguez sugiere que cuando se ‘está en el aire” es conveniente mantener abierta la pregunta de manera distinta de la que se usa en el consultorio,aunque la verdad sea dicha,relativamente.Debe sostener la pregunta de modo que facilite el fluír discursivo en el público.Se logra mantener asi una ilusión de un saber a la vez que el propio discurrir hace que el mismo escurra permanentemente,dando lugar a nuevas intervenciones del público.”Esto puede darse de ese modo cuando se trata de un programa radial,que es a loque se refiere el autor.No se cuenta con tiempo suficiente en televisión,salvo en determinados programas.El tema reclama un espacio que excede las posibilidades de este articulo

En algunas oportunidades, ,quienes escuchan al psicoanalista-o leeen su texto- pueden formularse la pregunta :”:-¿Quién soy”? e interrogarse conjeturando que, de acuerdo con lo que escuchó sería conveniente orientarse hacia una consulta.O sea, se trataría de una erotización de la escucha derivado del placer por escuchar algo nuevo acerca de si mismo/a En otras oportunidades podrían surgir problemas de índole pulsional capaces de irritar a quien escucha ya que se puede conjeturar que genera mecanismos identificatorios con lo que se le dice(o recha zo )de modo que se sitúa como sujeto colectivo,uno más entre quienes asisten auditiva y visualmente a ese programa.

A través de los medios el psicoanalista se incorpora en un espacio público que implica un presente político en plena transformación,la cual es registrada por esos medios.Transformación que abarca a la familia y a las instituciones y que, circularmente ,es parte de los mecanismos transformadores en tanto tecnologías insertas en la construcción de subjetividades,dato de la modernidad.Será Derrida quien,advierta acerca de la diferencia entre el presente y la actualidad(16)

Esta última no es dada sino hecha, activamente producida.Y en ese orden de la producción se inscribe el psicoanalista,gestando un aquí y ahora con su opinión, información,interpretación de modo que se convierte en parte constituyente e instituyente de dicha actualidad.Esa es uno de los posicionamientos que ocupan los opinadores,gremio aún no sindicalizado pero cuyos miembros están enhebrados telefónicamente en la libreta Indice de los productores de radio y TV que nos eligen para adjudicarnos la pregunta que estiman pertinente,según su criterio.De allí que las preguntas que se nos proponen sean de toda laya:desde el estado físico de Maradona hasta los celos entre hermanos,lo cual puede rovocar deslizamientos de las respuestas a cargo que quienes contestan desde el etnocentrismo de sus criterios interpretativos.
Opinadores/as y consultados/as

Quienes elegimos responder en tanto y cuanto nos reconocemos comoprofesionales consultados-que no e s lo mismo que opinadores aunque por razones de espacio condenso ambas instancias-hemos sido constituídos por otros sobre el borde inquietante de una ilusión no ya del supuesto saber, sino del ineludible responder:”No me diga que no puede opinar sobre Yaciretá!!. Es una represa,un dique, o más o menos…Puede mencionar la represión…” Este argumento que es una mera invención por parte mía representa algunas de las demandas de quienes nos han constituído en opinantes/as, un fenómeno fin de siglo .Esa actualidad en la que nos inscribimos y que coadyuvamos a formalizar, a través del responder,siempre nos llega por vías de ficción, y reclama por nuestra parte una contrainterpretación vigilante poniendo atención en quienes producen las noticias, .En ese sentido, el opinador es emblemático:resignificamos la noticia desde un aquí y ahorasuturado en el medio,del cual nosotros constituímos un borde ineludible ya que,en nuestro país,cuando se pretende construír la actualidadtraducida en noticia,se recurre,preferentemente a los psicoanalistas

La función de este opinador desemboca en la etimologia de opinión,el relieve de la doxa,el contraste con noción,todas ellas sustantivadas por las funciones que surgen del juicio crítico que es preciso activar cuando

1)se decide actuar en los medios

2) cuando es necesario responder a sus demandas. Al respecto,el atravesamiento ético de las intervenciones en los medios, pueden situarnos en encrucijadas que, si bien sencillas en lo que hace a elegir lo que corresponde hacer,por obvio,al mismo tiempo aporta el testimonio de lo verosimil y lo ficcional según las reglas de esos medios .Reglas cuyos resultados pueden no coincidir con nuestra perspectiva acerca de una historia de vida.Ejemplo:mientras diseñaba este artículo,se desató el escándalo alrededor de una niña canadiense reclamada por su padre quien solicitaba que fuera restituída por su madre;ésta la retiene(al día de hoy)en Argentina

Las legislaciones en juego indican la necesidad de dicha restitución sin que ello impidiara que la madre viviese en Canada junto con su hija, ;la señora se negó a ello e insistó en mantenr a la niña consigo,en tanto el padre vive en Canadá,como docente.

En mayo 1994 fuí consultada tanto por la madre de la niña cuanto por su abogada y decidí no intervenir en dicha historia:tuve motivos para hacerlo.Pero no bien se produjo el escándalo alrededor del”caso”,una pléyade de periodistas solicitó mi opinión:radio,periodismo escrito y televisión.Éra obvio que el secreto profesional o la discreción me impedían opinar.Hasta allí,sin complicaciones,pero ,escuchar las apreciaciones de los periodistas,las declaraciones de cada una de las partes,los puntos de vista de la comunidad que trinaba con indignación reclamando lo que se consideraba el inapelable derecho materno me colocó ante mí misma como sujeto experimental,no sólamente escindido,sino en un observable.Ya que mis conocimientos de un sector de los protagonistas de la historia,y la posibilidad de haberlos escuchado me colocaban en la situación de disponer de datos e impresión diagnostica que no eran las que aparecían en los medios.

Dada la imposibilidad de actuar de acuerdo con las garantías que impone el secreto profesional yo quedaba situada en una paradoja : pudiendo disponer de información de primera escucha acerca de una historia de vida y de un episodio,no podía opinar debido a la discreción a la cual estamos obligados.;pero cuando sólo disponemos de lo leído en los periódicos, es cuando opinamos,en tanto ajenos/as al”caso”.

Habitualmente la sombra de lo verosímil cae sobre nosotros de modo que las respuestas concisas acerca de un determinado tema siempre forman parte del propio imaginario ; o sea que los imag inarios personales de los opinadores influyen ,y aún constituyen parte del imaginario social,al mismo tiempo que formamos parte de laactualidad en tanto campo discursivo y campo imagen sonora.

Dado que actualmente respondemos acerca de temas puntuales,a diferencia de lo que sucedía en un comienzo de la divulgación,cuando divulgábamos básicamente contenidos de la teoría,esos temas puntuales suelen referise a situaciones personales de algunos sujetos. Pero entonces, ya no se trata de”coadyuvar al logro de la salud mental:”(como creíamos hacer) sino que hoy en día somos un componente de la actualidad . De una ética naturalista, formal, kantiana del “deber ser” que se difundía entre los padres respecto de la educación de los hijos,encontramos la alternativa de una ética que legaliza el deseo y desde allí sostiene una estética novedosa,una estética que no universaliza el deseo sosteniendo que todos deben comportarse de tal o cual modo,sino que, asume la existencia de un psicoanálisis que no ha sido clausurado en la construcción de sus saberes .

Pero esta ética del deseo, histórica en lugar de natural o teológica,¿resguardará todas las intervenciones de los psicoanalistas en los medios? Su tarea desideologizante de la ética del deber -ser universalizada e impuesta adviene a construír sujeto, dicho sea en sentido de estructura de sujeto en tanto autoconciencia(no me refiero al deseo en la acepción lacaniana). O sea, se trata de oponerse a la alienación del sujeto regido por lo que se suponen leyes naturales o divinas

El riesgo reside entonces en re-atar la alienación satisfaciendo la necesidad, el apetito de respuesta que los productores suponen en el público, en lugar de privilegiar el deseo y la imposibilidad de disponer de respuestas que resulten certeras.Afortunadamente,la producción de los programas es la quese queda tranquila con la participación de los opinadores,porque el público suele no coincidir con nosotros o utiliza lo que hemnos dicho para reabrir sus interrogantes , sus angustias y sus incompletudes. En todo caso, la operatividad de estas participaciones desde un pragmatismo extremo,residiría en verificar cuán complejo resulta vivir no obstante las recetas que pudieran propiciarse. El análisis del funcionamiento de dichas recetas de acuerdo con los efec tos que pudieron evaluarse en la década del 60, figuran en un artículo editado por la Revista Argentina de Psicología(17 ).

La escena:lo visible y lo invisible

La presencia del psicoanalista en televisión suscita una transpersonalización desde su protagonismo en la silenciosa escena que cabalga un sillón y un diván, y la turbulenta escena que regida por el director de piso o de cámara se desenvuelve en un estudio de televisión Mientras esperamos , con el narcisismo a cuestas, que nos hagan señas dirigiendo cada ingreso y cada egreso del discurso debemos permanecer atentos/as a las órdenes del técnico que es quien marca nuestra posición en la topología de la escena, al mismo tiempo que la maquilladora del canal avanza sobre los brillos que podrían surgir de nuestras caras .

El combate entre quienes no permitimos que la maquilladora intervenga utilizando productos y esponjitas que han recorrido los rostros de todos los artistas,condutores del canal y la mirada disconforme del director de cámara, se resuelve cuando disciplinadamente se provee la propia cosmética. De modo que comenzamos a trabajar signadas/os por el recuerdo de la latita flotante deLacan y el freudiano brillo en la nariz, o sea, en correcto encuadre psicoanalítico.

El capítulo acerca de la máscara incrustada obligatoriamente en el rostro del analista está por escribirse,así como la atención al largo de las faldas cuando se trata de mujeres psicoanalistas. Imposible dejar de mencionar la ilusión mayor que se abre como un capullo cuando psicoanalistas y público (invisible) se comunican ;creemos, ilusionamos que somos enfocados/as mientras hablamos de acuerdo con el interés de lo que estamos tratando.

Sin embargo, desde el control, el director indica qué es lo que cada cámara debe enfocar:nuestras manos,perfil,ojos,cuerpo entero,plano americano o lo que su sentido estético indique.Y los televidentes suponen que nos están viendo a nosotros.No.Lo que están viendo es la mirada del director de cámaras que elige, de nuestra figura o de la escena general, lo que estima pertinente O sea, supervisa nuestra actuación,no en lo que decimos,pero sí en la iconografía de nuestras presencias

Si el discurso es lo importante, la imagen,que nosotros no manejamos,también lo es. También quedamos supervisados en el modo de hablar:”hable más lento”,por ejemplo. Estar en contacto permanente con los medios, desde la aparición en TV y trabajar en ellos, es lo que nos advierte acerca de la puerilidad de algunas críticas respecto del psicoanlista y los medios,desconociendo que,nuestra participación en ellos es mucho más compleja de lo que suele suponerse. E incluye variables que los críticos omiten, habitualmente por falta de práctica en ellos. Este es un tema interesante:podíamos conjeturar que la ausencia de ensayos,monografías, libros y artículos referidos al psicoanálisis y los medios no es ajeno al hecho elemental, que resulta del desconocimiento de los mismos.Porque escribir acerca de los massmedia sin haber realizado una significativa práctica en ellos,conduciría a sobrellevar la sonrisa de quienes sí lo hacemos:una dimensión es la del psicoanàlisis en los medios según se la registra de un lado de la pantalla o del dial, y otra, diferente,es la que dimana de trabajar y producir en ellos..

Quien -como en mi caso- durante años debió grabar semanalmente varios programas de televisión, se obliga a resignificar su discurso posicionándose en andariveles diseñados para informar,entretener, divulgar. Que están dirigidos a lo invisible,a “la cosa” que fluye a traves de las ondas y se concreta en ese público ignoto, del cual pende nuestra presencia y al cual sólo registramos por el ojo encendido en rojo intenso , coronando una cámara cuyo círculo incandescente es indicador de que: “estamos en el aire(Como las hadas y los duendes que por su intermedio se transladan.)

Si podemos trabajar en los medios es porque imaginamos a ese otro,invisible: Merleau Ponty en su obra Lo visible y lo invisible dirá que “lo invisible está ahí,trascendencia pura, sin máscara óptica. Las mismas realidades visibles están centradas,a fin de cuentas, únicamente en un núcelo de ausencia.” O sea, necesitamos actuar de acuerdo con otras construcciones psíquicas, con otras lógicas articuladas con las Ciencias de la comunicación cuyas nuevas magnitudes soportamos,acomodando el orden simbólico a las pautas del orden mediáticoDado que es preciso articularse con sus velocidades,efimericidades y actualidadesLo cual reclama de nosotros una modificación en los registros perceptuales y la aceptación de una alteridad que no es la del analizando o paciente sino el radioescucha,el televidente o el lector de un articulo periodístico,o sea, productos de una cultura que no fué incorporada en los textos freudianos. Tampoco en los lacanianos

Un capítulo aparte ,con escenas y escenarios,propios es el que reclama la presencia de la mujer psicoanalista en los medios.Suponer que un varón y una mujer quedan homogeneizados por la practica del psicoanálisis resultaría disparatado. pero el tema exige un espacio que excede el ya extenso diseño de este artículo.

La identificación de la psicoanalista con una figura materna puede suponerse , sin duda; pero no necesariamente sucederá de tal modo. Se puede conjeturar que los conenidos de aquello que diga puede presentarla como modelo o ideal no-materno, así como su apariencia física. La mujer que exhibe su imagen, no obstante ocuparse de temas relacionados con familia,o de cualquier otra instituci´òn sacralizada podría ser evaluada como exhibicionista, histérica,narcisista,lo cual no parecería recaer sobre los varones. Repito que el topico es extenso (18) y reclama un desarrollo según los Estudios de Género.

Alain Mons(19) sostiene :”La nueva legitimidad es otorgada por las formas mediáticas”en especial por la imagen.Es decir, la resignificación de los campos discursivos ,de los modos de producción, de la circulación de contenidos es compactable y reproducible en una cinta, en un CD , en un CD ROm o en un video.Incorporar los temas que el psicoan´àlisis debatió y debate,utilizando la divulgación a través de los medios re-sitúa los narcisismos y desafía las presunciones catastróficas Pero es imprescindible sostener un pensamiento crítico inclaudicable acompañando la experiencia de los psicoanalistas en los medios;esa experiencia sólo es una varioable adaptativa respecto al horizonte de la modernidad. El psicoanálisis puede apelar a los sujetos que diseñen otros horizontes,indisciplinados respecto del dogmatismo psicoanalítico y también intransigentes con los hologramas mediaticos que solo reflejen los perfiles alienados y alienantes del sujeto.

Psicoanálisis y psicología.
© 2010 Eva Giberti - desarrollado por SPOTNetwork